La Orden del Temple de Oriente (O.T.O.): Una Sociedad Secreta Contemporánea
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Ya nos hemos referido previamente a la Orden del Temple de Oriente,
comúnmente conocida como O.T.O., pero nos han pedido que profundicemos en
esta sociedad...
lunes, 7 de junio de 2010
viernes, 4 de junio de 2010
El Romero para todos los males
El romero es una planta muy rica en principios activos sobre numerosos órganos de nuestro cuerpo, por lo que de una manera u otra, a todas nos beneficia. Sus hojas y algunas de sus flores contienen Tanino (principio amargo), vitamina C, ácido rosmarínico, una saponina, y el alcaloide rosmaricina (responsable del efecto estimulante. Entre sus propiedades más importantes es famoso por su alto contenido en antioxidantes, sustancias que nos defienden de los radicales libres que causan el envejecimiento.
Sin embargo, pocos saben que el romero puede ayudar a bajar el nivel de colesterol en sangre. El romero actúa como tónico para el corazón; por esto, aumenta y equilibra la actividad de todo el organismo.
Gracias a que más del 70% de su aceite esencial es antioxidante, cuando se combina con un aceite rico en grasas insaturadas, facilita la distribución de la grasa, con lo que previene la aterosclerosis causada por un aumento de grasa depositado en el revestimiento de las arterias del corazón.
Sus usos en el campo medicinal son muchos. Los más importantes son:
1) Ayuda a mejorar la irrigación sanguínea de los órganos.
2) Previene el asma bronquial y espasmos gracias a que contiene ácido rosmarínico, que tiene propiedades antivirales, antioxidantes y promueve las defensas del organismo.
3) Ayuda a estimular la movilidad de espermatozoides débiles.
4) Es útil para corregir cualquier desorden digestivo, con un fuerte componente emocional o nervioso. En este caso se prepara una infusión con una cucharadita de hojas por taza de agua y beber 3 veces al día.
5) Sirve para tratar problemas de colitis (inflamación de colon, parte del intestino), que conllevan diarrea o constipación.
6) Para tratar gastritis y reflujo esofágico, por hernias de diafragma.
7) Preventivo de infecciones. Tiene propiedades antibacterianas. Para limpiar heridas: Debe añadirlo al bálsamo que utiliza habitualmente; para las lesiones pequeñas usar hojas frescas en forma de cataplasma.
8) Estimula la memoria y retrasa el envejecimiento.
9) Excelente para realizar un enjuague bucal y gárgaras. Suaviza el mal aliento y constituye un buen aliado contra la irritación de la garganta, combinado con mirra. Para preparar una infusión: Preparar dos cucharaditas de romero seco por cada taza de agua.
10) Mitiga la depresión y la ansiedad debido a su efecto estimulante, siendo muy recomendable para aplicar en baños, masajes de aceite y con productos cosméticos. Su propiedades antibacterianas ayudan, entre muchas cosas cosas a eliminar el olor corporal.
11) Se usa para tratar la artritis, gota, reumatismo y los músculos cansados. Utilizando el aceite esencial de romero.
Un compañero en la mesa
Según estudios médicos que lo avalan, el hecho de consumir una pequeña cantidad de romero al día le otorga una protección extra al organismo contra el Cáncer. El romero además de actuar como un salvador de platos, dándole un sabor a carnes, papas o pastas, es un potente conservante para mantener frescos los alimentos.
Para obtener aceite de Romero, ponga algunas ramitas en aceite de oliva y obtendrá un condimento perfecto para todo plato.
Para sazonar asados, guisos, sopas y salsas utilice las hojas frescas o secas.
Para condimentar las ensaladas usando las hojas frescas o las flores.
Presente en la Cosmética
Actúa como un antiséptico en el cabello, siendo un excelente tratamiento para la dermatitis seborreica aplicado en tónico o infusiones. También es muy útil para tratar la alopecia, fortaleciendo el pelo.
Si tiene niños en edad escolar, sepa que esta hierba, es muy recomendada para el tratamiento de pediculosis, ya que limpia el cuero cabelludo y lo desparasita de liendres (aplicado como tónico).
Aplicado en infusión, aclara el pelo, otorgando unos lindos reflejos naturales.
Karem F. González
karenf2gg@hotmail.com
domingo, 23 de mayo de 2010
El Grupo Sanguíneo y su Dieta
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Hasta el punto de que en cada grupo -A, B, AB y O- hay alimentos que son perjudiciales, otros beneficiosos y otros neutros. Es más, aseguran que muchas enfermedades pueden deberse al mero consumo de alimentos no adecuados para nuestro grupo sanguíneo. Otros, en cambio, nos ayudarían a sanar. Incluso afirman que en ello está la razón de que muchas personas no consigan adelgazar cuando se ponen a dieta.
En suma, el doctor Landsteiner descubrió la razón de por qué unas personas fallecían después de una transfusión de sangre y otras no: sus sangres no eran compatibles. Desde entonces sabemos que:
- Las personas con sangre del tipo 0 son "donadoras universales". Es decir, pueden donar sangre a cualquiera de las que tienen otros tipos de sangre pero sólo pueden recibir la suya propia.
- Las personas del tipo AB son "receptoras universales", es decir, pueden recibir sangre de todos los demás pero sólo pueden donar a los de su propio tipo.
- Las personas del tipo A pueden recibir sangre de su mismo tipo y del grupo 0 pero no de las de los tipos B y AB. Y puede donar a los de su mismo tipo y a las de tipo AB. Y,-Las personas del tipo B pueden recibir sangre de su mismo tipo y del grupo 0 pero no de las de los tipos A y AB. Y puede donar a los de su mismo tipo y a las de tipo AB.
Este descubrimiento le sería recompensado a Karl Landsteiner con el Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1930.
Cabe añadir que Landsteiner descubrió tres antígenos más (M, N y P) similares a los antígenos de los grupos A y B pero, a diferencia de éstos, su presencia en los glóbulos rojos no supone la existencia en la sangre humana normal de aglutininas naturales. Y posteriormente otro en 1940 -junto a Alexander Salomon Wiener- que bautizaría como antígeno D o factor Rh (llamado así porque lo encontró en el suero de conejos inmunizados con sangre procedente de un mono de la especie Macacus Rhesus). Este antígeno tiene su importancia cuando la madre no tiene el antígeno y el padre sí ya que en el segundo embarazo los anticuerpos específicos anti-Rh que desarrolla la madre pueden atravesar la placenta y provocar el aborto o una enfermedad hemolítica en el recién nacido que cursa con ictericia: la temible eritroblastosis fetal. Finalizo diciendo que posteriormente se llegarían a descubrir hasta 42 antígenos distintos en los glóbulos rojos si bien su incidencia es al parecer notablemente menor y no vamos por tanto a entrar a profundizar en ello.
Agregaré, por último, que los datos disponibles indican -de forma aproximada- que el 40% de los europeos posee sangre del tipo 0, otro 40% del tipo A, el 15% del tipo B y alrededor del 5% del tipo AB. ç
Como el lector habrá apreciado, la importancia de los antígenos es evidente ya que provoca reacciones inmediatas en el organismo. Pues bien, hace casi tres décadas un naturópata llamado James D´Adamo se dio cuenta de que los tratamientos dietéticos que aconsejaba a sus pacientes no obtenían siempre los mismos resultados y se preguntó a qué podría deberse. Formado en la escuela naturista, su experiencia con los pacientes le llevaría a percatarse sobre todo de que mientras la dieta vegetariana le sentaba estupendamente a algunas personas y su salud mejoraba a otras no parecía hacerles apenas efecto y a algunas incluso les sentaba mal y empeoraban. Aquello le sorprendió llevándole a la conclusión evidente de que no a todas las personas les sienta bien el mismo tipo de alimentación. E intuyó que como la sangre era la fuente principal de nutrición del organismo la respuesta podía estar en ella.
Decidió pues investigarlo y a lo largo de muchos años tomó notas para poder luego cotejarlas y buscar posibles pautas comunes. Y sería de tan sencilla pero perseverante manera como llegaría a darse cuenta de que el tipo de alimentación estaba relacionado con los distintos tipos sanguíneos.
Observó, por ejemplo, que las personas de sangre tipo A responden mal a las dietas generosas en proteínas cárnicas pero muy bien a las ricas en proteínas vegetales. Y que a esas mismas personas ni la leche ni sus derivados les iban bien. Es más, también mejoraban con ejercicios leves como el yoga mientras los duros y dinámicos les producían malestar. En cambio, a las personas de sangre tipo 0 les sentaba estupendamente la carne y los ejercicios más intensos. Y llegó a la conclusión de que, en efecto, el refrán que dice "lo que es alimento para un hombre puede ser veneno para otro" encerraba una gran verdad.
Todas aquellas observaciones las recogería James D'Adamo en una obra titulada El alimento de un hombre (One Man´s Food) que vería la luz en 1980.
Sería sin embargo su hijo Peter -quien estudiaría también Naturopatía si bien en el John Bastar College de Seatle (EEUU)- el que establecería ya esa conexión. Y lo hizo descubriendo en primer lugar que dos de las principales afecciones del estómago -la úlcera séptica y el cáncer de estómago- se daba más en grupos sanguíneos concretos. La úlcera en las personas del tipo 0 y el cáncer en las del tipo A.
Hasta que los datos acumulados le llevarían finalmente a concluir que el tipo de sangre predispone a las personas a un tipo de alimentación concreto y distinto en buena medida a las de otros tipos. E, incluso, que predispone más a unas enfermedades que a otras. Y no sólo eso: también descubriría que la salud depende, en mucha mayor medida de lo que la gente imagina, de la alimentación. Es decir, que hay alimentos que actúan positivamente en los organismos de las personas con un determinado tipo de sangre mientras en las personas de otros tipos son perjudiciales.
Y no sólo eso: a su juicio una alimentación no acorde con el tipo de sangre que se tiene es una de las principales causas del sobrepeso u obesidad de muchas personas... y la causa de que no logren adelgazar cuando lo intentan. Algo que sí conseguirían si dejaran de ingerir los alimentos perjudiciales para su tipo de sangre (recuerde el lector que hemos publicado ya en la revista varios reportajes sobre la dificultad que para adelgazar supone ingerir alimentos a los que uno es sensible o intolerante y que hoy ello puede determinarse con bastante exactitud mediante analíticas.
Dicho lo cual hay que aclarar desde ya que el propio autor deja claro que esas conexiones no son radicales. Es decir, no todos los organismos de las personas del mismo tipo son intolerantes a todos los alimentos ni el grado de sensibilidad es igual en todos al alimento al que son intolerantes. Las pautas generales que ofrece tras sus años de estudio clínico son pues sólo orientativas. Téngalo en cuenta. En todo caso, si desea profundizar en este tema sepa que encontrará las conclusiones de Peter D'Adamo publicadas en su obra Los grupos sanguíneos y la alimentación (Ed. J. Vergara).
¿Y Por qué ocurre así?
Padre e hijo, obviamente, se preguntarían por qué reacciona de forma tan diferente la sangre de unas personas con respecto a la de otras y a qué se debe la incompatibilidad manifiesta entre ellas en algunos casos. Su conclusión -que puede ser discutida- es la de que cada grupo sanguíneo es el resultado de un momento de la propia evolución humana.
Según ellos, el grupo sanguíneo del tipo 0 -el más antiguo y extendido- tendría más de 40.000 años de existencia y procedería de los hombres del Cro-Magnon, cuya alimentación se basaba en la caza y, por ende, en las proteínas de la carne.
El siguiente en aparecer habría sido el tipo A -entre 25.000 y 10.000 años- y apareció con las primeras sociedades agrícolas cuya alimentación se basaba en el consumo de cereales y vegetales, procediendo especialmente de Asia y Oriente Medio.
El tipo B procedería de las montañas del Himalaya surgiendo hace aproximadamente entre 15.000 y 10.000 años siendo propio de los habitantes nómadas de las estepas asiáticas.
En cuanto al tipo AB habría surgido de la mezcla entre caucasianos (A) y mongoles (B).
Pues bien, para los D'Adamo la reacción de cada uno de los tipos sanguíneos se debería a que la sangre guarda una especie de "memoria celular" que "recuerda" su ancestral tipo de alimentación.
Ahora bien, ¿por qué reacciona la sangre ante ciertos alimentos como si éstos fueran peligrosos enemigos a batir? Peter D'Adamo asegura que se debe a las lectinas de los alimentos.
¿Y qué son las lectinas? Pues un tipo de proteínas cuyos antígenos también producen la activación del sistema inmune y, consecuentemente, el fenómeno de aglutinación en sangre del que hemos hablado al principio. Algunas hasta pueden producir la muerte instantánea en presencia de cantidades infinitesimales al convertir los glóbulos rojos en coágulos que obstruyen las arterias. Es el caso de la ricina que contienen las semillas de castor (Ricinus communis) aunque afortunadamente la mayoría de las lectinas de nuestra dieta no son tan peligrosas.
Y lo importante es que cada grupo sanguíneo reacciona de manera diferente ante ellas. Es decir, hay lectinas alimentarias -hablamos siempre generalizando- que son rechazadas por las personas de un tipo de sangre mientras no ocurre así con otros para los que incluso son beneficiosas.
En suma, ingerir alimentos que contienen lectinas incompatibles con nuestro grupo sanguíneo puede ocasionar diversas dolencias e impedirnos reducir el peso en caso de sobrepeso u obesidad.
¿Y cómo saber a qué alimentos somos intolerantes? Pues mediante un test de intolerancia alimentaria (remito al lector a los artículos ya publicados al respecto) o sometiéndose al denominado Test del Iindicán.
Se trata de un análisis que permite calcular la eliminación a través de la orina de indicán, una sustancia del grupo químico de los índoles que se elimina por medio de las heces y la orina cuando el aparato gastrointestinal y el hígado no consiguen digerir las lectinas de un alimento. Como es obvio, cuando alguien consume alimentos ricos en lectinas incompatibles con su grupo sanguíneo se constatará una mayor eliminación de indicán al analizar la orina. Para Peter D'Adamo, si el test da un valor de 0 ó 1 no hay problema, si marca 2 o 3 hay algún problema y si la cifra alcanza 3 o 4 la situación puede considerarse crítica.
En suma, Peter D'Adamo clasifica los alimentos en relación con los cuatro grupos sanguíneos en beneficiosos, neutros y desaconsejados. Los primeros son -en cada grupo sanguíneo- los que desarrollan un papel nutricional óptimo asegurando además una actividad antioxidante, antimutágena y anticancerígena. Podríamos decir que son "alimentos medicinales". Los segundos llevan a cabo un papel meramente nutritivo. Y los terceros son los que contienen sustancias no digeribles para los individuos de un determinado grupo sanguíneo debido a sus lectinas específicas porque provocan la reacción defensiva del sistema inmune que los aglutina para poder luego eliminarlos.
Según Peter D'Adamo las personas con sangre del tipo 0 presentan -siempre hablando en general- un sistema inmunitario potente y muy activo, tendencia a una actividad tiroidea lenta, dificultad de adaptación a nuevas condiciones ambientales y nutricionales, bienestar con actividad física o deportiva regular e intensa y un aparato digestivo muy eficiente capaz de metabolizar dietas ricas en proteínas (carnes magras, pescado y marisco). En cuanto a los alimentos que le son muy beneficiosos o perjudiciales puede encontrarlos el lector en el recuadro.
Los que no figuran son considerados neutros pero, en general, las personas del tipo 0 deben:
1) Consumir frutas y verduras en abundancia pero reducir el consumo de las crucíferas (coliflor, coles de Bruselas, berzas...) y las hortalizas de la familia de las solanáceas (berenjenas, patatas, etc.) excepto los tomates
2) Consumir carnes magras equilibrando esa aportación con verdura. Deben evitar sin embargo la carne de cerdo, los embutidos, las carnes en conserva y los alimentos en salazón.
3) Consumir pescado y marisco a excepción de pulpo, salmón ahumado, arenques en salazón, caviar y pez gato así como el pescado salado, secado o en conserva.
4) Limitar o evitar el consumo de leche, lácteos, quesos y huevos. Están en cambio permitidos la mantequilla, los quesos frescos magros y los quesos de soja.
5) Eliminar todo producto que contenga trigo y limitar los que llevan maíz y cereales.
6) Evitar las bebidas gaseosas, las colas y el café prefiriendo el té.
7) Practicar alguna actividad física de forma regular. Les van mejor los deportes competitivos que requieren intenso esfuerzo físico.
8) En presencia de problemas utilizar productos fitoterapéuticos o infusiones de diente de león, menta, olmo, fucus, tila, alholva, regaliz, lúpulo y rosa canina. Y evitar las de equinácea, áloe, bardana, genciana, barba de maíz o ruibarbo.
Cabe añadir que los alimentos que favorecen el aumento de peso en las personas del tipo 0 son el gluten del trigo, el maíz, las judías, las lentejas y las crucíferas (coles, coliflor y coles de Bruselas). Por el contrario, favorecen la pérdida de peso las algas marinas, la sal yodada (de forma muy moderada), los pescados y mariscos, la carne de hígado, las espinacas y el brócoli.
Las personas con sangre del tipo A presentan según D'Adamo -hablando en general, insistimos- un sistema inmunitario vulnerable, una buena adaptación a condiciones ambientales y nutritivas estables, bienestar con una actividad física o deportiva relajante, un aparato digestivo frágil que tolera mal la carne, la harina de trigo, la leche y los lácteos, y al que le va mejor una dieta vegetariana rica en cereales y legumbres.
Las personas del tipo A deberían pues:
1) Basar su dieta en el consumo de fruta, cereales, legumbres y verduras.
2) Consumir pescado sólo en pequeñas cantidades (carpa, mero, bacalao, merluza, salmón, sardina, trucha) excluyendo los pescados planos como el lenguado y la platija.
3) Limitar o evitar el consumo de carne pero evitando los embutidos, las carnes -especialmente si están en conserva- y los alimentos salados o ahumados (embutidos, carnes en conserva, alimentos en salazón...).
4) Evitar el consumo de leche y productos lácteos. En cambio, la soja y sus derivados le son particularmente beneficiosos.
5) No consumir alimentos precocinados.
6) Consumir de forma habitual semillas oleaginosas y frutos secos pero evitando las nueces brasileñas y los pistachos.
7) Reducir el consumo de productos a base de harina de trigo.
8) Practicar actividades físicas relajantes (yoga, Tai-Chi, bicicleta, natación, excursiones...).
9) Utilizar en caso de malestar productos fitoterapéuticos o infusiones de manzanilla, cardo mariano, equinácea, valeriana, áloe, bardana y espino albar pero evitar la barba de maíz y el ruibarbo.
Cabe agregar que los alimentos que favorecen el aumento de peso en las personas del tipo A son las carnes, los alimentos lácteos, las habas y el exceso de trigo favoreciendo el adelgazamiento los vegetales, los aceites vegetales, la soja y la piña.
Las personas con sangre del tipo B presentan según D'Adamo un sistema inmunitario activo, facilidad de adaptación ambiental y nutricional, bienestar con actividades físicas o deportivas moderadas y equilibradas, y un aparato digestivo eficiente que le permite seguir una dieta variada y equilibrada con leche y lácteos pero que posee poca tolerancia a los embutidos, la carne de cerdo, el marisco, las semillas y los frutos secos.
Las normas generales a seguir por las personas del tipo B serían:
1) Llevar una dieta variada y equilibrada.
2) Consumir abundantes frutas y hortalizas de hoja verde.
3) Consumir carnes magras pero evitando las de pollo y cerdo así como los embutidos.
4) Consumir pescado pero evitar los mariscos. No se recomiendan las gambas, los cangrejos, la langosta, los mejillones, las ostras, las almejas, el pulpo, las anchoas, la anguila y los caracoles.
5) Consumir huevos, leche y productos lácteos (es el único que los tolera bien).
6) Limitar los productos a base de trigo y maíz.
7) Limitar el consumo de semillas y frutos secos.
8) Practicar actividades físicas moderadas y equilibradas como los ejercicios aeróbicos, la bicicleta, la natación, el yoga o el tenis.
9) Utilizar en caso de malestar productos fitoterapéuticos o infusiones de salvia, menta, ginseng, eleuterococo o regaliz pero evitar las de tila, lúpulo, ruibarbo, áloe, barba de maíz y alholva.
En cuanto a los alimentos que favorecen el aumento de peso en las personas del tipo B son el maíz, las lentejas, los cacahuetes, las semillas de sésamo, el trigo y el trigo sarraceno favoreciendo el adelgazamiento los vegetales de hoja verde, el té de palo dulce, la carne -especialmente la de hígado-, los huevos y los lácteos.
Las personas con sangre del tipo AB presentan según D'Adamo un sistema inmunitario vulnerable, facilidad de adaptación a las condiciones de vida modernas, bienestar con una actividad física o deportiva relajante que exija esfuerzos moderados y un aparato digestivo frágil que precisa una dieta mixta moderada y tolera mal las carnes rojas, la pasta, las alubias y los frutos secos.
Las normas generales a seguir por las personas del tipo AB serían:
1) Limitar el consumo de carnes rojas y evitar las carnes en conserva o ahumadas así como los embutidos.
2) Consumir pescado y marisco pero evitando la langosta, las gambas, los cangrejos, las ostras, las almejas, el pulpo, la lubina, las anchoas y la anguila.
3) Evitar el consumo de productos a base de harina de trigo y limitar el consumo de pasta.
4) Consumir leche, lácteos y quesos... salvo cuando al hacerlo haya producción excesiva de moco con afecciones de las vías altas respiratorias. En tal caso deben suprimirse.
5) Consumir frutas -especialmente ciruelas, uvas, piña y frutas del bosque- y hortalizas en abundancia -sobre todo tomate-.
6) Preferir las grasas vegetales -primando el aceite de oliva- pero evitar el vinagre.
7) Eliminar los encurtidos y la pimienta.
8) Preferir las actividades físicas y deportivas relajantes que exijan sólo esfuerzos moderados.
9) En caso de malestar utilizar productos fitoterapéuticos o infusiones de manzanilla, cardo mariano, equinácea, eleuterococo, regaliz o espino blanco pero evitar las de tila, lúpulo, áloe, barba de maíz, alholva y ruibarbo.
Terminamos comentando que los alimentos que favorecen según Peter D'Adamo el aumento de peso en las personas del tipo AB son las carnes rojas, el maíz, el trigo, el trigo sarraceno, las alubias, las judías y las semillas de sésamo mientras favorecen el adelgazamiento las verduras, las algas marinas, los pescados, los lácteos, la piña y el tofu.
Conclusión
Hasta aquí un breve resumen de lo expuesto por los D'Adamo -padre e hijo-. Sólo nos resta apuntar que a nuestro juicio la generalización propuesta es demasiado amplia y probablemente no responda a la realidad individual aunque sí pueda reflejar las "tendencias". Por otra parte, el Test Indicán permite saber si tenemos problemas con los alimentos pero no conocer cuáles son concretamente los que nuestro organismo rechaza activando las defensas del sistema inmune.
Sin embargo, los actuales tests de intolerancia o sensibilidad alimentaria sí los detectan por lo que lo más adecuado es someterse a ellos. Una posibilidad, por cierto, a la que debería optar toda aquella persona a la que se le ha diagnosticado una enfermedad autoinmune. Es muy posible que mejoren simplemente eliminando los alimentos a los que su organismo reacciona con virulencia.
jueves, 20 de mayo de 2010
Dolor de espalda: ¿Qué dieta hacer para la fibromialgia?
¿Qué enfermedades pueden causar dolores musculares?
Aunque la mayoría de la personas que presentan dolores de espalda no sufre de ninguna enfermedad existen algunos problemas no tan frecuentes que pueden causar dolor muscular como el hipotiroidismo y la Insulina alta o resistencia a la insulina.
¿Cuál es el origen de los dolores de espalda?
Cuando el desayuno no tiene alimentos con proteínas el cuerpo se auto-devora o se desayuna sus propios músculos. Esta destrucción muscular es dolorosa especialmente en los músculos grandes: la espalda, la cintura, las piernas y los brazos.
A diferencia de los azúcares o Carbohidratos que se almacenan en el hígado y de la grasa que se almacena en el tejido graso de la barriga, las proteínas no pueden ser almacenadas por el cuerpo. Los músculos son el tejido menos importante donde se puede encontrar gran cantidad de proteína. Lamentablemente las personas que no ingieren los 50 gr. de proteína indispensables en el desayuno necesitan obtener las proteínas de la destrucción de los músculos.
¿Qué hacer para curar los dolores de espalda?
¡Desayunar suficientes proteínas!
¿Cuál es el pronóstico de los dolores de espalda?
Pocas enfermedades tienen resultados tan inmediatos. Muchos de mis pacientes sienten que los dolores musculares desaparecen sólo en dos días una vez que empiezan el tratamiento. El pronóstico es excelente cuando se cumple el tratamiento adecuado.
Por consultas sobre este artículo acceda a la página de
lunes, 25 de enero de 2010
Terapia floral venezolana: Las flores de Valeriano
Las Flores de Valeriano es un método terapéutico que esta basado en el uso de las propiedades energéticas de las moléculas de las flores para armonizar los estados emocionales y mentales del cuerpo y la mente.
El método fue creado y desarrollado por el investigador floral Valeriano Sánchez en el año de 1994. En ese año desarrolla con éxito su primera solución floral con plantas venezolanas. A partir de Enero de 1997 hace conocer públicamente su método al colocarlo en Farmacias y Tiendas Naturistas el cual constaba de 18 soluciones florales.
A partir de ese año comienza un proceso de difusión de su método participando en múltiples eventos, exposiciones, cursos, talleres y programas de radio televisión tanto nacional como internacionalmente.
En el año 1998 introduce al mercado el concepto de Fórmula Floral y desarrolla nuevas soluciones florales llevando su numero a 36. También da a conocer públicamente el armonizador áurico de uso externo Auraflor, para corregir los niveles energéticos tanto del ambiente como de las personas. Edita su libro en el año 1999 “Flores de Valeriano” habiendo editado su 4ta edición recientemente.
En el 2003 crea la Asociación Flores de Valeriano la cual tiene como objetivo crear una red de instructores y terapeutas que promocionen y expandan el uso de la terapia floral FDV prestando además servicio social.
de la salud mente-cuerpo.
¿Qué son las soluciones florales?
Son soluciones terapéuticas de origen natural que contienen las vibraciones sanadoras Bio-energéticas de las moléculas de las flores venezolanas. Han sido creadas desde 1994 por Valeriano Sánchez, jardinero de la conciencia.
¿Cómo funcionan?
Esas vibraciones bio-energéticas al ser tomadas y entrar en vitalizan y armonizan las funciones físico-mentales.
¿Cuáles son los resultados?
-Armoniza las emociones que causan la enfermedad, aliviando los síntomas.
-Apertura de conciencia, desarrollando una conducta armónica permanente.
¿En que tipo de situaciones se pueden usar?
-Abrir conciencia, evolucionar y potenciar las virtudes.
-Armonizar las emociones y sanar enfermedades.
-Desarrollar la convivencia familiar, profesional, social
-Ser uno mismo, libre, pleno y abundante de fe y amor
-Desarrollar la misión de vida en sintonía con la voz interna.
¿Cuales son sus ventajas?
-No son tóxicas. Son vibraciones bio-energéticas en agua.
-Compatibles con tratamientos naturales o químicos potenciándolos.
-Permiten dos propósitos: Abrir conciencia y sanar la tensión.
-Transformaciones permanentes.
-Preventivas, nos armonizan antes que la tensión se somatice.
Más información: Flores de Valeriano
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Tratamiento de la Hipertensión Arterial
En la mayor parte de los casos, la causa de la HTA es desconocida. Sin embargo, puede ser tratada eficazmente, disminuyendo la TA a niveles manejables o normales y evitando todas las consecuencias graves de la HTA, con lo que se mantendría una esperanza de vida normal.
El tratamiento de la hipertensión arterial se base en los siguientes puntos:
Dieta
Ejercicio
Tratamiento con medicamentos.
DIETA
Restricción de sal y reducción de peso:
La sal excesiva en la dieta causa retención de líquidos y aumento de TA. Para disminuir la TA, el primer paso es disminuir la ingesta de sal total (incluida la contenida en el pan, los caldos concentrados, los alimentos preparados, etc.) hasta una cantidad menor de una cucharadita al día.
Las necesidades diarias de sal están en torno a medio gramo al día (media cucharadita), pero en una dieta occidental normal se consume ocho veces dicha cantidad, no sólo en sal de salero, sino también en snacks, quesos, embutidos, condimentos, sopas de sobre.
El sodio no está sólo en la sal, sino también en el glutamato monosódico, la levadura, etc, por lo que hay que leer las etiquetas de los productos envasados al hacer una dieta hiposódica estricta.
Por otra parte, el exceso de peso contribuye a un mayor trabajo cardíaco. La obesidad está asociada a la hipertensión arterial en gran medida, en parte debido a que los obesos tienen un aumento de la insulina que a través de un menor flujo de la circulación renal produce una retención de sales (Sodio). Una dieta baja en calorías (1200 cal) con escaso aporte de grasas puede producir por cada 10 Kg de disminución de peso una disminución de10 mm Hg. En algunas personas basta disminuir de peso para controlar la presión arterial.
Otros factores dietéticos
El tabaco y las bebidas con cafeína tienen un efecto de corta duración de aumento de la TA, pero no existe evidencia clara de que su uso habitual pueda contribuir a una HTA mantenida. Sin embargo, el uso de tabaco puede acelerar el proceso de arteriosclerosis en gente con HTA. Asimismo, el abuso habitual de alcohol puede contribuir al desarrollo y mantenimiento de HTA.
También se debe tener en cuenta que ciertos medicamentos aumentan la resistencia vascular , entre ellos están los Antiinflamatorios no esteroideos, los Anticonceptivos, los Simpaticomiméticos y los Esteroides.
EJERCICIO
Un programa de ejercicio aeróbico ayuda a fortalecer el corazón, a bajar peso y a controlar la presión arterial. No se sabe el mecanismo exacto por el que ayuda a bajar la presión arterial. Se debe realizar un ejercicio adecuado a cada edad y a cada persona , por ello la realización de media hora de carrera suave 2 ó 3 días por semana es suficiente para la mayor parte de las personas.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Causas principales que dañan el hígado
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La intención fundamental es llevarle conocimientos a quien puede creer que sus afecciones no tienen remedio, o que ha padecido por años de malestares y quiera voluntariamente, poner en práctica principios de medicina natural para obtener beneficios a lo que verdaderamente debe ser valioso para nosotros: La salud.
Causas que dañan el hígado
1. Dormirse tarde y despertarse tardeEnviado por María Gabriela Chacón Rojas
2. No orinar por la mañana
3. Comer demasiado
4. Saltarse el desayuno
5. Consumir muchos medicamentos
6. Consumir conservadores, colorantes, endulzantes artificiales
7. Consumir aceites de cocina no saludables. Tanto como puedas reduce el consumo de alimentos fritos aún cuando utilices aceites sanos. No consumas alimentos fritos cuando estes cansado o enfermo a menos que seas muy delgado, pero si puedes evítalo.
8. Consumir alimentos crudos o demasiado cocidos le agregan carga al hígado.
Los vegetales deben ser comidos crudos o poco cocidos, Si consumes vegetales fritos debes hacerlo en una sola sentada, es decir no debes guardarlos para consumo posterior.
Debemos seguir estos consejos sin que signifique mayor gasto. Solo tenemos que adoptar un estilo de vida más sano y mejorar nuestros hábitos alimenticios. El mantener buenos hábitos de alimentación y ejercicio es muy positivo para que nuestro organismo absorba lo que necesita y elimine los químicos en su “horario”.
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